Cuando era pequeña, mi abuela Faustina intentó, en más de una ocasión, limpiarme con la parte que rasca de la "spontex" las rodillas y los codos. Los tenía negros. La cuestión es que no era mierda, sino color negro, negro azabache que diría mi madre. Sólo os diré que en la playa les preguntaban a mis padres si era adoptada y es que en los ochenta podría haber colado como la sexta de los Jackson Five. Creo que gracias a mi abuela, soy la chica que se hizo su primer peeling a la edad más temprana.
Sé que a muchos os he contado esta anécdota incontables veces. Pero es que me viene al dedillo para comentar la jugada de esta tarde. Como todos los lunes (que mi fuerza de voluntad me da coraje) he ido a la clase de step. Quién algo quiere, algo le cuesta, así que a pesar del calorazo, de ser lunes, de arrastrar las consecuencias de darlo todo en la boda de mi amiga el sábado noche ... a pesar de todo esto y de mucho más, he ido a la clase de las ocho menos cuarto. ¿Y qué me he encontrado al llegar? Estaba el club "del gay", el club del "y tú qué miras?", el club de "hola chata, vienes sola?" y el club de las "yo vengo a la clase y me piro, amigos ya tengo fuera del gim". Vamos, que había lo de siempre. Pero entre lo de siempre había un "ente" no habitual dentro de esta granja. Una mujer que tenía color por lo pronto, que invitaba a mirarla dos veces. Entre negro y naranja. Qué tez tan extremadamente calcinada! Pero señora, se ha puesto a tomar el sol debajo del agujero de la capa de ozono untada en aceite de freír??!!
Y ahí estaba ella. Peinada con dos coletas, vestida con pantalón de deporte, bambas ultramegafasionetis y top. Si, top. Lo qeu dificultaba todavía más el disimular que la estabas mirando una y otra vez para comprobar que realmente era su color, que no iba pintada. No sé si vendría del cásting para el primer rey mago Baltasar mujer de la historia. Pero vamos, que si a esta la pilla mi abuela con la "spontex" en mano...
Música maestro
Hace 7 meses